lunes, 3 de agosto de 2009

El fruto de mi esfuerzo

Vos no tenés la culpa de lo que hagan o digan los adultos. Vos estás por sobre pleitos sin ningún fundamento.

Quiero que sepás mi bebé precioso que todo lo que hago lo hago por vos. Que el fruto de mi trabajo, de mi esfuerzo en cada área va dedicado a vos exclusivamente. Quizá eso no te importe tanto; ahora únicamente pides abrigo, alimento y todo el cariño que te podamos dar, poco más. Pero aún así, tenés todo mi amor, todo, todo; en cada día, en cada noche, en cada momento estoy pensando en vos y mandandote mi amor completo.

Gabiel, sos mi hijo, la persona que más amo en este mundo y hoy quiero pedirte perdón por los errores que haya cometido hasta ahora y los que pueda cometer. No quiero lastimar a nadie ni mucho menos a vos; pero en lo que nunca voy a ceder es en ser tu papá, en estar ahí con vos y para vos.

Algún día, quizá, al tener tus propios hijos entenderás por lo que estoy pasando (ojalá de buena manera) y sabrás que realmente tu papá te adora por sobre todo el mundo.